
La Crisis de las Corrientes: Entre la Ausencia de Lógica Fundacional y el Desgaste de Energías
A lo largo del tiempo, las escuelas intelectuales, filosóficas y religiosas se han dividido entre corrientes reformistas, conservadoras y moderadas, que suelen moverse dentro del espacio de marcos interpretativos dominantes sobre individuos y grupos. Ante la ausencia de una Lógica Fundacional capaz de distinguir entre lo fijo y lo variable, estas escuelas han caído en un estado de confusión que produjo formas híbridas como el “liberal religioso” o el “modernista sectario”: intentos pragmáticos de adaptación más que construcciones epistémicas coherentes. En la era moderna surgió dentro de estas escuelas una corriente modernista que busca rehacer todo el proyecto según la lógica de la modernidad, incluso a costa de romper con sus fundamentos originales. Esta situación hace que el proyecto se asemeje más a un movimiento político regido por la lógica de lo posible, los compromisos y los conflictos, en lugar de una racionalidad compartida. De aquí nace la crisis de las corrientes: en lugar de dirigir las energías al desarrollo del proyecto, se desgastan en luchas internas.



